
Hay noches en que me cuesta conciliar el sueño, pues no he visto tus ojos conectarse con los míos, y vernos fijamente hasta quedarnos dormidos. A veces hago trampa y finjo caer primero, para después abrir los ojos y ver que aun estas junto a mí, así puedo observarte, en secreto en silencio, admirándote como si fueses un ángel recién bajado del cielo.
Es algo tan único, como el amor te transforma el mundo, que disfrutas desde el más pequeño detalle, y con otro te conviertes en uno.


